Ya seas hombre o mujer, los límites en la cama los pones tú. Nadie puede obligarte a hacer algo que no quieres, ni mucho menos forzarte a tener relaciones sexuales. Es importante que si tú quieres cuidarte con algún método anticonceptivo, la otra persona tiene que aceptarlo, o incluso, si es tu pareja, tiene que protegerte y cuidarte.