Más allá del aspecto moral o religioso, la fidelidad es un buen hábito sexual que disminuye el riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual y te hace disfrutar tus relaciones con más emoción, confianza y paz. No andes de pareja en pareja, ya que eso incrementa las posibilidades de que contraigas alguna enfermedad de transmisión sexual, o un embarazo no deseado.