Está comprobado que muchas de las veces, tanto jóvenes como adolescentes, sienten demasiada vergüenza para preguntar a un profesional de salud sobre métodos anticonceptivos. Demasiados jóvenes o bien carecen de buena información sobre salud sexual, o no se sienten capacitados para pedir anticonceptivos o no han aprendido la capacidad para negociar el uso de protección con sus parejas para protegerse de embarazos no deseados o infecciones, lo cual los lleva a equivocarse, a contraer enfermedades o embarazos no deseados. No tengas vergüenza, mejor infórmate para que estés seguro y sano.