Cada uno de nosotros posee un auto concepto sobre sí mismo, el cual se va construyendo desde la infancia, a través de nuestras relaciones con los demás, de las experiencias que vivimos, de nuestros logros y fracasos, de nuestros modelos de referencia. Todo ello contribuye a la imagen que tenemos sobre nosotros mismos, y ésta afecta prácticamente a todas las parcelas de nuestra vida, incluyendo, por supuesto, la sexualidad y la forma de relacionarlos a nivel afectivo o sentimental