Los pensamientos, fantasías, valores, deseos, creencias, actitudes, comportamientos, prácticas también son parte importante de la sexualidad y de la vida cotidiana de las personas, sin embargo, dichos conceptos no siempre son ejercidos, pues son influenciados por la interacción de factores, sociales, psicológicos, biológicos, éticos, culturales, religiosos o espirituales, los cuales, deben ser respetados por cada uno de nosotros. A lo único que le tienes que temer, es a no informarte y no protegerte cuando tengas contacto sexual.